Esas miradas…

En esta entrada quería hablar de algo que creo que todos los que tenemos hijos hemos vivido alguna vez… algo que nos produce respeto, quizás cierto miedo, o incluso puede que ira… me refiero a la mirada de esa persona que mira a nuestro hij@ como si fuera un inspector de hacienda, con cara de “alejate de mi”.

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Esta tarde estábamos sentados, mi mujer y yo, mis suegros, y nuestra pequeña E. en un Starbucks de un centro comercial en nuestra ciudad, tranquilos, tomando el café, aunque es verdad que E. que es algo inquieta (sigo teniendo pendiente hacer el post sobre Alta Demanda) y se estaba moviendo, por un lado queriendo recoger la mesa, tirando las cosas a la basura o simplemente andando de una persona a otra de la mesa…y justo al lado nuestro nuestro se sentaron dos chicas entorno los 30, y ya noté que miraron a E. sin una sonrisa (algo extraño, porque es una niña tan guapa que encandila a todo el mundo, jeje), pero lo peor fue que justo al pasar a su lado, sin llegar a tocarla la miraron con una cara y una mirada que venia a decir…espero que no me toque…La pobre no la tocaba, solo estaba pasando a su lado, y puedo entender que obviamente no tiene porque gustarle los niños a todo el mundo, pero me parecía fuera de lugar una mirada “perdonavidas” sin que le hubiera hecho nada…

Y entonces estuve pensando, en otras situaciones donde otras personas nos habían mirado, como pensando que somos padres que no controlamos a nuestra hija, o que simplemente se sienten molestados por su sola presencia. Admito que seguramente hace 5 años yo hubiera podido ser esa persona, soy el primero en reconocer que estando en un restaurante, quizás en una cena romántica, quizás de negocios, pero buscando cierta tranquilidad, tener una distracción como un niño llorando, gritando o moviéndose como loco sin cabeza, pues puede resultar molesto… No soy integrista en esto y se cuando hay momentos que se necesita tranquilidad. Eso es una cosa, y otra es por sistema, mirar a los niños en cualquier situación, aunque estén sentados en una silla teniendo una educación inglesa impoluta, como si fueran inferiores o potencialmente molestos.

Hace poco leí un artículo en un periódico que decia que cada vez más crecían locales, restaurantes, hoteles, y similares, donde los niños estaban prohibidos… y me indigné bastante…no por el hecho de los locales, sino porque precisamente eso se hacía porque había demanda, o sea, multitud de clientes que pedían expresamente dicha exclusión. Por ejemplo, reservando un hotel hace unos meses, ofrecian una cama de 2,20m y nos parecía perfecta para dormir con nuestra hija… pero había una nota que decía “en esa habitación estaban prohibidos niños”, llamé al hotel porque pensaba que era un error, pero me confirmaron que no. Hay momentos, que soy consciente que hay niños que pueden avergonzarte como padre, jeje, y no siempre se comportan como tu quieres.

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Creo abiertamente que todo el mundo tiene derecho a tener su momento de tranquilidad, que su café no sea molestado, o sus vacaciones amargadas por niños… pero también creo que cada vez más cada persona sabe donde se mete que si va a tal o cual hotel o lugar, ya sabe lo que va a haber. Es como querer ir a un hotel en Salou y que no haya guiris 🙂 (que me perdonen los de Salou, jeje).

En resumen, en mi opinión, creo que lo ideal es que los padres intentemos que nuestros hijos, fuera de casa, no sean bestias, que sean pequeñas personas que se puedan comportar, pero sabiendo que son niños, y no puedes pedirles que se comporten como adultos, y por otro lado, los “no padres” tengan un grado de empatía  y comprensión, que a veces se echa en falta (en casos muy contados, eh, no suele pasar… pero como hoy me ha pasado me he indignado y me he puesto a escribir esto, jeje).

Gracias a todos por leerme.

Papachus

2 opiniones en “Esas miradas…”

  1. La primera mirada de ese tipo que sentí… Fue en la cola de un supermecado el Peque con un berrinche que quería salir y luego cuando le deje que me ayudara a poner la compra en la cinta (a su ritmo) dos personas me miraban como “perdonándonos” la vida…

    1. Pues si, me pasa parecido cuándo ella quiere “pagar” y darle la tarjeta a la cajera del súper, los de atrás a veces miran como diciendo que se de prisa… aunque en realidad no sé pierde tiempo en eso… Saludos!

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