Obras y niños

¡Buenos días! Como decía en el post de ayer, hemos hecho unas obras en casa, en concreto, hemos tirado dos tabiques, puesto suelo de parquet, unificado salón y cocina y puesto una chimenea. ¿Os suena fácil en un casa con dos niñas pequeñas y tres gatos?. Pues no lo es… Os cuento.

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Pues todo comenzó con una gran idea: vamos a poner suelo de parquet para que las niñas no cojan frio… eso suena estupendo, pero claro, pensamos luego… ya puestos, tiramos esos dos tabiques y ponemos todo el suelo para juntar los espacios… y ya puestos… etc etc. Tengo que decir que a pesar de parecer estar en un capítulo de “Property Brothers” (ya sabeis lo que quiero decir), el resultado después de un mes ha valido la pena… ha quedado superbonito. Aquí una foto del inicio de la obra una vez tirados los tabiques… gato incluido.

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La verdad es que tuvimos mucha suerte, ya que para evitar ruidos, molestias y poder medio vivir, pudimos habilitar un pequeño desvan como sala de estar/juegos/comedor/cocina con lo que no tuvimos que ir fuera. Pero eso no impide que no haya habido ciertos problemas. En concreto, claro, dos adultos, dos niñas y 3 gatos en sitio tan pequeño yo creo que nos estresó, tanto a padres como a niñas, sobretodo a la grande, que tiene energia como si se hubiera tomado 3 redbulls y le gusta correr arriba y abajo, y se veia bastante encerrada (el tiempo fuera no acompañaba… así que tampoco podriamos estar mucho fuera). Se le notaba agobiada, y al vivir todos juntos en pocos metros, no por el hecho que fueran pocos metros, si no que creo que por la falta de costumbre en hacerlo, se vivió como un pequeño gran hermano, y todo se magnificaba. Hubieron berrinches, lloros y reconciliaciones como hacia tiempo que no habian…

Por otro lado, claro, al entrar y pasar por la obra, habia ruidos (tiene terror a los ruidos fuertes… y nos preguntaba a menudo si hoy iban a haber ruidos), habia mucho polvo, todo se manchaba y por supuesto, todo estaba cambiado de sitio… que para alguien que necesita rutinas, saber que pasará y saber que hay que cada sitio, se convertió en algo mentalmente dificil de llevar.

Por suerte, todo acabó, se ha hecho amiga de los obreros, que al final eran uno más en laa familia, el resultado final os lo mostraré en exclusiva en otro momento, jeje, pero ahora le encanta la chimenea, es la primera en limpiarla (con seguridad y cuando está fria, eh! jeje), y ya vuelve a correr por todo el salón… todo pasa, pero admito que fue costoso, y eso que aún yo tenia la valvula de escape de ir a trabajar, no como mi mujer pobre que estuvo al pie del cañon durante toda la obra.

Bueno, ya he explicado un poco, que aunque poco tiene de paternidad, me sirve como deshago, jejeje.

Un abrazo!

Papachus

2 opiniones en “Obras y niños”

  1. aysh ganitas de ver el resultado!!!
    puff es que las obras se pasa mal si, es engorroso y si encima teneis que “mudaros” a un sitio pequeñin (y claro los peques ya se sabe que salirse de las rutinas los agobia :S) …peeeero cuando acaba ya vuelve todo a la normalidad y que bien que os sentará

    esperando ver el resultado ejjejeje 😉

    1. Pues si! Entre que le quitamos su espacio, le movimos todas sus cosas y estuvimos todos en 20 metros, se agobió un poco… pero en breve colgaré el resultado 🙂 Al final, valoras la rutina como algo que no se sabe lo que se aprecia hasta que se pierde. Gracias por el comentario!

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