Date prisa que llegamos tarde…

Buenas tardes! Hoy quiero escribir sobre un tema del que ya he tuiteado algo, comentado muchas veces con mi mujer, y leido artículos tan interesantes como ciertos, como éste muy recomendable de JM de La Parejita de Golpe (leer aquí).

¿Y que es este tema? Algo obvio, pero no por más obvio más fácil de solucionar, y es el temor que tengo de pasarles nuestra presión a nuestros hijos (en mi caso, a mis hijas). Me refiero al día a día… presión por trabajo, presión situaciones sociales y si estamos de verdad dedicándole lo mejor de nosotros a ellos.

Es algo a lo que llevo tiempo dándole vueltas, como dice muy bien el post que recomiendo arriba, me doy cuenta de situaciones donde les estoy presionando a veces de una manera exagerada al ser niños, usando expresiones como: haz ésto rápido que llegamos tarde… o te he dicho 10 veces que esto se hace así o no puedes ir vestida así porque vas rídicula… En el momento nos puede a nosotros la presión, y sinceramente, muy santos debemos ser para tragárnosla y no pasársela a ellos, y es verdad que al final, cuando la cosa se calma, se llega a donde sea, o se tiene un minuto libre pienso… ¿de verdad le he dicho eso?, ¿de verdad valía la pena enfadarme con ella por eso? ¿y que más da que vaya con ese vestido…tiene 3 años por Dios..?.  Me uno a lo que dice el amigo JM… es culpa mía.

Es fácil apostar siempre por una crianza de acompañamiento, respeto, amor incondicional, pero la vida real no es sólo eso, hay matices, sentimientos, cuestiones externas, y siento mucho romper la ilusión a quien todavía no es padre: no amigo… no es tan fácil como lo pintan en una película… llegará el momento aunque te hayas leido mil libros de crianza, tengas a Jorge Gonzalez en la mesita o seas adicto/a a los videos de Verdeliss… en que les gritaras, llegará un momento en que te arrepentirás al segundo de la que salga de tu boca, pero ya lo has dicho, la culpa te inunda, porque sabes que ni es culpa suya, ni puede hacer nada para cambiarlo… sólo es culpa tuya, y de la presión que tienes. En esos minutos de ver tu interior, te arrepientes, lloras en silencio y te preguntas si lo estas haciendo bien, si hay otra manera… pero juzgar las cosas desde el futuro es muy fácil… no hay manuales ni carnets para esto, sólo hacerlo lo mejor posible, hacerlo con el amor más fuerte que puedas y con eso veras en su cara que al minuto te está sonriendo y riéndose y que no le ha dado la importáncia que le estas dando tú, ver en su cara qué claro que te perdona, ¡eres su padre! Admito que nunca se pagará con suficiente dinero.

A pesar de todo, como bien se dice… al final de todo… compensa, y mucho.

Espero que no os haya aburrido mucho con esto.

Un abrazo a todos!

Papá Chus

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