Carta para E.

Buenos días! Hoy nuestra hija mayor se ha despertado a las 5 am, cuando he ido a cambiarle el pañal a la pequeña. Ella se ha agarrado a su madre y tambíen quería ir a la habitación, a cambiarse el suyo y luego quería ir al salón… no quería seguir durmiendo, y mi siempre sufrida mujer ha tenido que tenerla en brazos un buen rato con sus más de 13 kg hasta que ha decidido que había volver a la cama (antes que eso, obviamente, hemos hablado con ella explicándose que no era hora, que había que seguir durmiendo, etc).

Esto me ha dado que pensar, y siguiendo el ejemplo de Un Papá en Prácticas, he decidido escribirle, para ella, pero también para mí.

Sé que entiendes tantas cosas, preguntas tantas cosas, que me da rabia que no entiendas todas las cosas de los adultos, a veces pienso que al hacer todo lo que haces eres más mayor, y nos gustaría enseñarte todo, las maravillas del mundo… pero creo que tambíen a veces se nos olvida que eres una niña que no llega a 3 años, que por mucho que te hayan diagnosticado altas capacidades (que tampoco siginifca nada, y eso merecería otro post), sigues siendo una niña, mi niña, que tanto un día me puedes explicar las diferencias entre un pinguino y un pinguino emperador, como otro quieres que te abrace porque eres un bebé pequeño.

Ayer jugabas a echarme tus juguetes por encima, para luego coger tu maletín médico y hacerme curas, y acabar poniendome una tirita. ¿Y sabes qué?. Esos minutos de complicidad, esa sonrisa, tu voz diciendome “no pasa nada Papá, no hace pupa”, valen mucho más que dormir unas horas más o menos, o que nos enfademos porque sólo quieres ponerte una camiseta en concreto y que no es la que nosotros queremos. Porque nos enfadamos contigo y tu con nosotros, pero a los 5 minutos se pasa y volvemos a jugar, a hablar, a reir, … en estos momentos hija, no puedo imaginarme un mundo en que no estés, no puedo imaginarme mi vida sin ti, prometo (aunque sé que no lo cumpliré) no volver a enfadarme contigo por tonterias, tolerarte más, tener más paciencia, y aunque duerma poco, que sabés que me pone de muy mal humor, darte todo lo mejor de mí, con una sonrisa en vez de poner cara de enfadado. Te lo escribo porque quiero que lo tengas por escrito, para cuando me despiertes por la noche, o que te pongas cabezona en que quieres algo que no deberias tener, puedas decirme… Papá… lo has prometido. Sé que puedo ser mejor, tu mereces que sea mejor.

Te quiero.

Papa Chus

 

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